Los niños índigo y los niños cristal, desenmascarados
La basura new age se está saliendo de control. Cada vez hay más de estas cosas que todos sabemos que es una estafa y un robo a mano armada. Flores de Bach, meditación transcedental, feng chui, comunicación con extraterrestres… patrañas!!!
Tengo un tío que tenia una florería con muchas flores (seguro que había muchas de bach) las olía todo el día, y era tan infeliz y frustrado como cualquiera. Así que, a otro perro con ese hueso.
Y eso de la paz y el amor. Los hombres no queremos paz y amor!!! Queremos boxeo, fútbol y una buena película en la cual haya ametralladoras, bazucas, monos gigantes y lesbianas. Le dejamos la paz y el amor a los dibujitos de disney, que sirven hasta que los pibes cumplen 5, entran al preescolar y ahí se dan cuenta como son realmente las cosas.
Sintiéndome ya superado por la cantidad de pavadas de esas dando vueltas, he decidido buscar al new age y darle primero una patada en las bolas y después una trompada en la mandíbula.
Lo hice mediante un trabajo de campo de análisis científico, en uno de los temas que más les gusta a los hippies new age fumadores de marihuana: los niños índigo y los niños cristal
El tema de los niños índigo y cristal está muy de moda por culpa de esas madres de vida frustrada. Entre la telenovela, el programa de Susana Jiménez, y ese marido que solo le habla para decirle que traiga la cerveza, lo único que les queda es desear que su hijo sea “especial” para que vivan la vida que ella no tiene.
Sabés que? Hay novedades, tarada: tu hijo no es especial. Ni siquiera es sobresaliente. Es normalito y mediocre igual que todos sus compañeritos. Buscate una vida.
¿Qué son los niños índigo y los niños cristal?
Resulta que, hasta ahora, los niños eran rositas, amarillitos, negritos, etc, dependiendo de varios factores no siendo el menor de ellos la genética, es decir el color de piel de los padres.
Sin embargo, en algún viaje astral (léase: abuso de marihuana o incluso heroína) de algún hippie niu eish, ahora parece que los niños vienen INDIGOS. Primero: que es índigo??? A mi me sonaba a palabra que había escuchado pero no sabía el significado. Bueno, parece que es un color como el rojo. Porque no decimos ROJO entonces!!! Qué es el índigo? Como el violeta? O el azul??? Esta es otra demostración de que la onda niú eish es para mujeres y gays, porque los hombres no conocemos ningún color que esté entra la gama del azul y el rojo que no sea el violeta, a menos que esté en la camiseta de algún equipo de fulbo.
Lo peor de los niños índigos son esas madres que gastan su dinero en libros y charlas y cosas de niños índigos. Dios!!!!!!!!!!!! Tanta boludez junta hace que la aguja del boludómetro se salga de escala. Me voy a tener que comprar otro, calibrado específicamente para cuarentañeras boludotas aburridas en su casa sin mayor distracción que las novelas y ese programa “Bailando por un sueño”.
Como uds saben, yo jamás emito opiniones sin informarme plenamente antes. Por esto, es que fui a una charla que se llevaba a cabo en un club de la zona. El tema: los niños índigos y los niños cristal.
De entrada, empezamos mal. La charla la daba esa mujer que hablaba con ese tono dulce, amable, lento, con esas alpargatas de yute y que encima miraba a todos a los ojos. Enseguida me di cuenta de la trampa: ¿quién habla con tono dulce y cariñoso y encima mira lentamente a los ojos??? Solo hay tres categorías de gente que actúa tan sospechosamente:
- Asesinos sicópatas un segundo antes de prender esa motosierra y cortarte en pedazos. No ví motosierras por ningún lado así que opción descartada.
- Putas de lujo y altisimo nivel. MMM.... Tampoco, Por las alpargatas de yute me di cuenta. Las prostitutas de lujo usan tacos aguja siempre, incluso cuando se bañan, van al gimnasio y también para ir a la playa. Así que descartado
- Los estafadores cuando están engatusando a sus víctimas. Perfect Match. Era eso.
Así que me quedé en la charla. Pero conmigo nadie establece contacto visual a los ojos si después no está dispuesto a soportar las consecuencias. Así que puse mi mejor cara de “estoy a punto de ir hasta tu auto y hacerlo mierda, hija de puta!”. Al rato dejó de establecer contacto visual conmigo, como corresponde a su posición, excepto para chequear nerviosamente si ya me había ido. Después de un rato se empezó a poner nerviosa visiblemente, y solicitó un descanso.
Entre todo eso, no pude escuchar bien que eran los pendejos índigo o cristal (ABURRIDO) pero más o menos me pareció que venían a salvar a la humanidad, así que deduje que debían tener superpoderes o algo así.
Así que, decidido a comprobar fehacientemente la existencia de los niños índigos, salí al patio, donde había varios niños jugando.
Caso de Estudio Número 1: niño índigo.
Utilizando mi asombroso carisma, averigüé, preguntándole a una madre que estaba allí, si su hijo era índigo. Me dijo que si, lo cual me resultó interesante porque las mujeres que se creen cualquier verdura son blancos fáciles para ciertas actividades mucho muy old age que todos conocemos. Pero resistí la tentación y fui a comprobar científicamente que, como siempre, Tengo Razón.
El sujeto de estudio sería un pibe de 9 años aproximadamente, que estaba jugando al fútbol con sus amiguitos. Esperando la oportunidad propicia, esperé cerca de la cancha hasta que: voilá, la pelota vino hasta mi con el pendejito boludo ese a dos metros de distancia.
Con todas mis fuerzas, le pegué a esa pelota (era un fulbo profesional, de los pesados) de manera que la pelota voló dos metros impactando de lleno en la cara de ese supuesto “niño índigo”.
Mi primera reacción obvia, hubiera sido reírme hasta que literalmente me saltaran los ojos de las cuencas, pero a los efectos científicos me contuve, tratando de recordar todos los detalles para poder reírme después, en algún momento de aburrimiento como por ejemplo cuando me habla mi novia.
Yo esperaba que, con sus poderes de niño índigo, esquive el pelotazo con una voltereta digna de neo en matriz, o que incluso la detenga con su antebrazo como Chuck Norris o que tal vez conjure un escudo protector de plasma radioactivo.
En cambio, la pelota le pegó en la cara, cayó sentado de culito, hubo un silencio de unos segundos… y después un llanto en cámara lenta y salió corriendo a buscar a su mamá.
No me pareció muy impresionante.
Caso de estudio número 1: mentira total.
Caso de estudio número 2: niño índigo.
Cuando por fin dejé de reírme (soy humano, vamos!) me fui junto a otro grupito de pibes que estaban pelotudeando en lo más alejado del predio, jugando al lado de un canal de esos que pululan con aguas podridas llenas de mierda, forros usados, aceite de autos y esos cadáveres de ajustes de cuentas de la mafia pudriéndose, entre esas otras sustancias más desagradables aún.
Habiendo ya identificado a ese otro índigo, esta vez un poquito más grande, de once años, y pensando que tal vez los niños índigo tienen otros poderes como correr muy rápido y saltar muy lejos, le dije que le daba 10 pesos si intentaba saltar el canalito.
Nótese mi altruismo y buenapersonez: no le dije que le iba a dar 10 pesos SI LO SALTABA. Con intentarlo iba a ser suficiente.
El canalito sería de tres metros de ancho, es decir imposible para un niño común, pero seguramente facilísimo para un índigo.
Repetí la oferta de darle 10 pesos a cambio del intento de salto. Yo estaba realmente ansioso de ver los resultados del experimento.
Al final no tuve que gastar 10 pesos (nunca se los dí al pendejo porque me dio asco tocarle la mano llena de agua podrida con mierda que había en el fondo del canal).
De todas formas, ni saltar ni leer el futuro para saber que yo no tenía dié peso. Bien hecho, niño índigo, me encantan tus superpoderes. No duraría ni un segundo contra el Duende Verde o contra el Guasón.
Resultados sujeto número 2: desilusión absoluta.
Caso de estudio número 3: niña cristal.
Barajando la teoría de que tal vez lo de los niños índigos era basura pero lo de los niños cristal no, busqué una niña cristal. Había una, de tres años aproximadamente, de esas pibitas insoportables rubiecitas, con buclecitos y ojitos celestes. La típica que cuando crece tiene resueltos exámenes, ascensos y resuelta su carrera profesional, por rubiecita turra. Me dio bronca, así que decidí comprobar a fondo si realmente era una niña cristal.
Supuestamente los niños cristal serán comunicadores, lideres, y que se yo cuanto boludeo más que le encanta escuchar a las madres (mi nena será una líder, ahh ahhh ahhhhhhhhh --> lo más probable es que termina teniendo la misma vida fracasada que vos, siendo ama de casa frustrada o un zombie corporativo. Buscate una vida, ridícula)
El tema es que por lo que escuché deduje que estos niños tenían la capacidad de leer la mente.
Esta nenita en cuestión estaba jugando con ese osito de peluche que tanto les gustan a las mujeres y que a los hombres solo nos inspiran una fuerte patada o incluso tirarlos al fuego de ese asado.
Con un movimiento fuerte, se lo saqué, me llevé las manos a la espalda y le dije:
- Adiviná en que mano está tu osito, preciosa?
La nena apunto con su dedito con tatuajes de barbie (donde está esa madre, diossss!!) a una de mis manos.
Respuesta incorrecta, nenita estúpida!!! Si realmente hubiera leído mi mente, hubiera sabido que con las manos atrás le arranqué la cabeza al osito, así que la respuesta correcta era: en las dos manos.
Nuevamente, no estuve impresionado. Le di el cuerpo del osito primero, después la cabeza, la dejé llorando solita y me fui.
Niñas cristal: nada que ver.
Así que, si tenían dudas, ya lo saben: NO EXISTEN LOS NIÑOS ÍNDIGOS NI CRISTAL. Háganse picar por una araña radioactiva si quieren superpoderes.