Harry Potter y el caldero del orto

 

Acabo de ver Harry Potter y el Caldero del Orto. Dios mío, que boludez! Pensar que fui porque me dijeron que estaba “buenisima”.
Me quedé pensando porque me dijeron eso. La única parte buena fue cuando aparecen los jugadores de ese fulbo con escobas al principio, pero después resulta que no juegan nada!!! Y para que fue todo eso entonces?????
Pésimo.
Ahora van a ver porqué no me gustó. En primer lugar, ese viejo pelotudo de Dumbledore. “Acaba de salir el papelito que dice Harry Potter del caldero, dejemosle competir”. “mmmhhhh soy el mago más grande del mundo y sospecho un siniestro plan para matar a Harry y para que vuelva el enemigo de los magos más grande del mundo lo que sin duda significará la pérdida de incontables vidas por no hablar de las altas probabilidad que mi amigo y protegido Harry termine con las tripas afuera en un baldío. Pero bueno, dejemosle jugar igual.” ABURRIDO. No tiene gollete.


Y después, ese pelotudo de Ojoloco Moody, quien en realidad no es Ojoloco sino que es ese otro pelotudo que te enterás quien és porque Harry se mete dentro de una cosa llamada “pensadero” (si me preguntan, suena a artificio para que aprendan a cagar los pendejos). DIFICIL. Las peliculas tienen que tener menos personajes. Preferentemente, lesbianas y monos gigantes.
Yo pregunto no: si el boludo ese quería que Harry toque un translador, no podía decir: “Che pibe vení para acá, mirá que linda (estatua, lapicera, varita, poronga de plástico, poronga de verdad) tocamela un poquito dale” el traslador se activaba y listo.
No, nos tuvimos que aguantar el drama (las caras de miedo de la Hermione esa y su amigo el colorado, que con los millones que tienen parece que todavía no se dignaron a tomar clase de actuación) en cada prueba pelotuda debajo del agua o en el laberinto del orto ese.
Y después, todo eso era para que aparezca un pelotudo peladito, ñato, con cara de imbécil y vestido con una cortina rota. Si yo fuera mago y me viniera a pegar alguien con esa cara, primero me le cago de risa, y segundo que le pongo todo el cargador de una ametralladora que como soy mago me la saqué del culo.
Vean: cuando en la guerra de la galaxias aparece Darth Vader, uno se da cuenta que aparece el cabrón bardero de peor actitud del momento. Tiene esa máscara negra con anteojos oscuros y una capa negra que flamea cuando se da vuelta rápido, eso es actitud.
En cambio, este pelotudo en patas, sin nariz, pelado, me recuerda a esos boludos que se pasaron de rosca con heroína y no la pueden dejar.
Y después, encima, el mago más grande del mundo, no puede matar a un pendejo de 14 años.
Harry Potter y el Caldero del Orto: ojalá hubiera esperado a verla en el canal Space, de a fragmentos, mientras espero que empiece en la tele algo interesante como porno soft.

 

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